YO SOY ARJUNA

(Teresa, Mayo 2017)



Yo soy Arjuna

y voy a la batalla

porque ese es mi camino,

es mi dharma.



¡Qué importa si pierdo o gano,

si me crucifican o soy coronado!

Es mi deber y a tí, Krishna, me consagro



Dame valor para aflojar mis manos, soltar los frutos y a tí darme.

Perseguir los frutos es apresar agua en un pozo

cuando todo se halla inundado.

¡Qué ignorante fui al pretender amarrar un puñado

cuando de tí está todo colmado!



Sólo he de a tí darme

para del todo de tí llenarme

y cuando te siento en mí inmenso

nada me turba, nada me espanta

pues como dice la Santa

“quien a dios tiene nada le falta”.



Y si más noches oscuras han de venir a mi alma

alúmbrame el camino una y mil veces

sosiega mi casa.

sino en todo y en todos los seres hallarte.

Susúrrame Ek Ong Kar si olvido

que lo grandioso no es en mí contemplarte

sino en todo y en todos los seres hallarte.



Oh, Krishna ¿Por qué te invoco?

Si al hallarte

inaprensible

eterno

incognoscible

inmenso

siento escalofríos, me estremezco y tiemblo.

¿Es esto delirio?

¿Es locura?

¿O es acaso éxtasis, samadhi, más que chaladura?



Oh, inconmensurable,

sólo puedo a tu grandeza rendirme

y ante el misterio postrarme.


HACE 33 AÑOS

(Teresa. 25 mayo 2016)

Hace 33 años, cuando despuntaba el alba, vine al mundo. Ansiosa por nacer, sentí desde el primer día que esta vida era un regalo.

Vine a aprender, que la belleza de la vida es inmutable, latente incluso en los días de tristeza o menos soleados.

Vine a comprender, que mi verdadera felicidad está en contribuir a la felicidad y libertad de los que me rodean.

Vine a descubrir, que el amor es siempre el camino y la respuesta.

A entender, que ese éxtasis, madre, que sentiste el día de mi nacimiento, sería mi naturaleza y la verdad de mi alma.

¿Qué cosas bellas me dijiste, mamá, cuando me apoyaste recién nacida en tu pecho? Creo que esta constante vital mía, esta alegría de vivir que siento, son el recuerdo vivo de la sensación que infundieron tus palabras de amor en mi alma.

Hace 33 años, vine a esta vida para ser feliz.

ESA MUJER ES MI MADRE

(Teresa. 23 abril 2016)

Una tarde estaba esperando el autobús en la parada de debajo de casa. De pronto te vi aproximarte, ibas a cruzar la calle de vuelta a casa. Te llamé: ¡Mamá! ¡Mamá! Pero no me oías. Desistí, y decidí simplemente contemplarte.

-Esa mujer es mi madre- pensé. Me visitó la idea de que en un futuro desearía tanto poder ver esa imagen, y saboreé esos instantes con la certeza de estar contemplando una imagen privilegiada.

Mi madre es esa mujer de olas en el cabello. Su pecho es un cielo inmenso en el que revolotean los pájaros. Su vientre es un prado de tierras rojas y fértiles de las que brota incesante la vida. Mi madre es pura creatividad, inspiración para mí infinita.

PERDÓN, GRACIAS, TE AMO

(Teresa. 7 marzo 2016)

Perdón

Te ofendí, no veía. No te escuché, dormía. No te ayudé, no sabía.

Me perdono por no ver, no poder, no saber.

Gracias

Por todo. Por el aroma, y también por las espinas.

Gracias por darme, y también por no darme.

Te amo

Amigo, hermano, padre, madre, hijo, extraño.

Me amo. Y cuanto más me amo, más te amo.


MUJER AL VIENTO

(Teresa. 14 febrero 2016)

Me imagino como una mujer al viento, con los ojos cerrados, y los brazos abiertos.

El viento sopla haciendo volar mis cabellos y ciñendo sobre mi cuerpo desnudo un liviano velo.

Aflojo mis manos, dejando que el viento se lo lleve todo.

No deseo amarrar nada. No deseo llevarme nada conmigo.

Es un bello momento de éxtasis, en el que saboreo la mera existencia,

sin apego,

sin deseo.

INSPIRACIÓN

(Teresa. 18 septiembre 2015)

Trabajar con el arte tiene cierta complejidad. Cuando llega el momento de crear y renuncias a tomar prestado, y decides buscar en tí, para que en cada paso, en cada gesto, puedas relajarte en la naturalidad de ser tú misma, comienza un proceso en el que puedes encontrar muchos altibajos.

Escoger la canción puede llevarte días, o semanas. Debe ser esa canción que cuando suena, te mueve algo por dentro, te vibra, te resuena.

Cuando la encuentras, puedes pasar mañanas encerrada, coreografiando tan solo el primer minuto de canción. A veces, al final del día, quisieras tirar a la basura lo que has montado. Te sientes absolutamente abandonada por la musa, y te preguntas: ¿Seré capaz de volver a crear? Puede abordarte cierta crisis de identidad, como si lo que eres, tu arte, tu danza, fuese algo a la merced de una inspiración caprichosa, algo que no se puede amarrar; se esfuma, vuela, viene y va. Tiene algo de magia.

Al día siguiente , coges eso que tiraste a la basura, le das un poco de forma y resulta no estar tan mal. Y sigues.

Hay que aceptar días de todos.

Aceptar es amar, es soltar el miedo.

Y por supuesto, hay que trabajar; pues la inspiración no se sabe cuando llega, pero seguro, llega mientras estás trabajando.


VIVIR LA VIDA COMO UN HERMOSO REGALO

(Teresa. septiembre 2016)

Tras la relajación de mi sadhana

con el impulso del último balancín

me alzo en pie frente a mi ventana

saludando al mundo y a la vida

con los brazos extendidos

el pecho grande y abierto

dando gracias por un nuevo día.

EL HILO QUE TE UNE A LO ETERNO

(Teresa. 3 Octubre 2016)

Los estados de ánimo y de la mente, al igual que los estados del tiempo, son pasajeros y cambiantes.

El cielo está nublado, mañana amanecerá soleado.

Hoy me siento triste, mañana estaré contenta.

Mi mente, hoy huracanada, resplandecerá después despejada.

Mientras todo gira, se mueve y cambia,

la práctica es el hilo que me une a lo inmutable.

Cada mañana, mientras todo nace y muere,

extiendo mi esterilla y me postro ante lo eterno.